Tu sesión de regalo

Si has llegado hasta aquí,
es porque algo dentro de ti ya lo sabe.

Te miras y ves a alguien que se parece a ti. Pero que no termina de ser tú. No te lo estás inventando. Y no estás sola.

No es que te estés volviendo otra. Es que tu cara, de un tiempo a esta parte, ha empezado a contar una historia que no es la tuya.

Eso tiene nombre. Tiene causa. Y tiene solución, sin agujas y sin convertirte en otra.

Tu primera sesión

Vuelve a reconocerte, empezando hoy.

En los próximos minutos vas a trabajar tu rostro y tu cuello con mi método. Tu cara, la tuya, pero con más firmeza, más luz y más presencia. Al terminar, mírate con calma. Lo vas a notar hoy mismo.

1

Hazla frente a un espejo, con el pelo recogido y sin maquillaje.

2

Repítela estos próximos días, aunque sea un ratito.

3

No necesitas nada más que tus manos.

Práctica guiada

Dale al play y hazla conmigo.

No es magia ni un cambio de un día para otro. Es tu músculo activándose. Lo notarás más cuanto más lo repitas.

Lara de Prada
Por qué hago esto

Yo también me miré un día y no me reconocí.

Hace unos años me vi en una foto de una celebración familiar. Tenía a mis tres hijos pequeños, estaba en uno de los mejores momentos de mi vida, y al verme pensé: esa no soy yo. La mujer de la foto parecía más cansada, más apagada, mayor de lo que yo me sentía por dentro.

Probé el bótox. Me vi con la cara de otra. Y dije: por aquí, no.

Pero soy farmacéutica. Así que hice lo que sé hacer: estudiar. Entendí qué le pasa de verdad al rostro en esta etapa (no es la piel, es el músculo que hay debajo) y construí el método que yo necesitaba. Primero para mí. Después para cientos de mujeres que sentían exactamente lo mismo que tú.

Esta sesión es el primer paso de ese método.

Lara de Prada. Farmacéutica con más de 20 años de experiencia, graduada en Nutrición y certificada en Yoga Facial y Kinesiolifting. Formadora para marcas cosméticas y colaboradora de la Escuela del Cáncer.

Esto es solo el principio

Hoy has dado el primer paso: mirarte sin rendirte.

Una sesión ya se nota. Pero lo que de verdad te devuelve tu cara es convertirlo en un hábito de unos minutos al día. Cuando termines, cuéntame qué has notado. A partir de ahí, te guío yo.

Contarle a Lara qué he notado

Te respondo yo. Sin grupos, sin spam.